Reforestación con la comunidad

Hoy estamos haciendo algo  un poco diferente. Manrique Montes, el jefe de la Reserva Biológica Lomas Barbudal, nos ha pedido que colaboremos con él en un evento educativo para algunos estudiantes de la UNED, la "Universidad Estatal a Distancia", que tiene una excursión en la reserva para aprender sobre el bosque, nuestra investigación y sobre conservación. Ha llegado un grupo de estudiantes universitarios alegres, ansiosos por alejarse de sus computadoras portátiles y conocer un bosque verdadero, y ellos entran en fila al "Centro" (que sirve como puesto de guardia, una estación de investigación, y el museo educativo). Manrique pide que todos se reúnan y explica con su voz autoritaria cuál es el plan del día. Comenzaremos colaborando en un proyecto de reforestación. Manrique y el resto de los guardias del parque han estado cuidando algunas plántulas de especies de árboles nativos obtenidas de los viveros de ICE (la organización de desarrollo, que trata de mitigar el daño causado por la instalación de cables eléctricos, carreteras y canales). Hoy plantaremos estas plántulas nativas (por ejemplo, guanacaste, jocote, ron-ron, guayacán) en una parcela de tierra que fue deforestada por ocupantes ilegales que recientemente han sido reubicados en tierras agrícolas fuera de los límites del parque. Después de eso, almorzaremos y vamos a presentar una charla sobre el trabajo de los moneros.

Cargamos el camión del MINAE con las plántulas, machetes y palas. Yo camino hacia el sitio de reforestación, que está a <1 km de distancia, con 3 moneras asistentes--  Juliane Damm, Tlaoli Fuentes y Alexa Duchesneau -- guiando a los estudiantes al lugar donde comenzaremos a plantar. Manrique y Chito (otro guardaparques) lideran el camino, guiando a los estudiantes (cada uno de los cuales lleva un pequeño árbol, todavía en su bolsa de plástico) al lugar donde plantaremos. Los estudiantes trabajan en parejas, uno cavando los agujeros mientras el otro corta la bolsa, deslizando cuidadosamente el árbol y su núcleo de tierra en el suelo, y presionando la tierra en su lugar para asegurar al árbol joven en posición vertical. Los investigadores los seguimos, marcando cada arbolito con una cinta flagging roja, y también marcando la ubicación de cada árbol en nuestro aparato GPS Garmin, asignando a cada uno un número y especie. La combinación de la ubicación del GPS y la cinta roja nos facilitará encontrar los árboles que hemos plantado en los próximos meses, de modo que podamos nutrirlos y determinar si nuestros esfuerzos de reforestación han sido exitosos. ¡Las cintas rojas también ayudan a los estudiantes a evitar pisar los árboles que acaban de plantar! Para alguien que no está acostumbrado al bosque, todas estas malezas y pequeños árboles se parecen, y es imposible caminar sin pisar algún tipo de planta.

Cuando por  fin hemos terminado con la reforestación, recogemos todas las bolsas de plástico de la plantación de árboles y caminamos de regreso al Centro de Lomas para almorzar. Los estudiantes están felices de estar en el monte, y obviamente se sienten bien por haber hecho algo para ayudar a este hermoso bosque y sus residentes. Nos hacen preguntas sobre los monos y sobre cómo es la vida de un biólogo. También, siendo estudiantes universitarios modernos, se toman muchas selfies en el bosque, cubiertos de barro. Cuando regresamos al centro, Seidy Rosales está terminando los preparativos para el almuerzo. Seidy ha trabajado en el Centro muchos años, y ella, más que cualquier otra persona, me enseñó español cuando llegué a Costa Rica en 1990. Durante varios de los primeros años del Proyecto de Monos, mi pequeño equipo acampó junto a su casa en una granja de arroz en medio del bosque, por lo que se siente como parte de la familia. Ella nunca se cansa de bromear conmigo.
Susan y Seidy hace muchos años (1992?) cuando Seidy estaba la recepcionista en el centro de Lomas.

Cuando Seidy me ve acercándome, frunce el ceño con su mirada más ceñuda, pone las manos en las caderas y agarra un cucharón grande, que agita amenazadoramente en mi dirección.  “¡TIENE que comer más!” ella  demanda, usando su voz más feroz. Agarra la manga de mi camisa de trabajo, buscando mi flaco bíceps dentro de la manga que es demasiado grande, y me aprieta. “Si no come más, un día vamos a  encontrar esta camisa en el bosque con nada adentro. Será todo lo que quede de Susan. ¡Dejá de comer estas semillas de pájaros!”  (Ella siempre me molesta  por comer granola en el campo,  en lugar de arroz y  frijol, diciendo que la  granola es  para pájaros, no para humanos. Pero le digo siempre  que  si como un casado gigante (el almuerzo típico en Costa Rica), necesito  dormir y no puedo subir  y bajar las lomas de Lomas Barbudal toda la tarde.) Usando su voz más áspera y gruñona, me dice: “¡Estoy MUY BRAVA con Usted! No me  escucha. Hay  que  comer comidas verdaderas.”   Ella agita el cucharon enfáticamente hacia mí con cada sílaba, diciendo deliberadamente y  muy  despacio: “¡A-rroz y  fri-jol! Me en-tien-de?” y empuja un plato con un montón de arroz, frijol,  ensalada y arroz con pollo  al frente de  mí. Observando  la consternación en mi cara cuando veo este montón de comida, su cara brava se convierte en una sonrisa y empieza su risa  tan contagiosa; me pega con su cucharón y corre para servir el almuerzo  a otra gente, riendo  siempre. Afortunadamente, hoy NO tengo que perseguir a los monos toda la tarde, así que obedezco a Seidy y me dedico al delicioso almuerzo que ella ha preparado, mientras hablo con los estudiantes sobre la vida silvestre que han visto, las ideas que tienen acerca de investigaciones que les gustaría hacer en algún momento y buenos libros que han leído recientemente.

Después  del almuerzo,  procedo a dar una charla sobre la investigación de los monos, explicando lo que hacemos en un día típico y contándoles sobre la vida de los monos. Normalmente tendría algunos videos y fotos para mostrar, a través de un proyector, pero es mediodía y hay demasiada luz para proyectar materiales en la pared. Entonces, al describir la comunicación vocal y los gestos de los monos, mis compañeras moneras y yo recurrimos a un poco de "teatro de monos", representando formas típicas de interacciones de monos para los estudiantes mientras cuento las historias de vida de los monos. Alexa, Juliane y Tlaoli actúan con entusiasmo sus papeles, demostrando sus rostros de amenaza más temibles y sus  voces mas chillonas en las escenas de agresión en coalición. Es una tarde divertida. Intercambiamos información de contacto con varios de los estudiantes más entusiastas, con la esperanza de poder colaborar en futuros esfuerzos de conservación. Manrique parece satisfecho con el evento.

Somos muy dichosos de tener a Manrique como jefe de la Reserva Biológica Lomas Barbudal. Él es muy ambicioso y tiene una ética de trabajo realmente sólida; también tiene mucho conocimiento y pasión por el  bosque. Dada su diligencia y su valentía cuando se enfrentan a conflictos sociales, sabemos que siempre podemos confiar en él para proteger al bosque del fuego, los cazadores furtivos y otras formas de daños causados por los humanos. Siempre es un placer colaborar con él en estas misiones educativas y de conservación, y lo vemos como un aliado verdadero en nuestra misión de preservar el hábitat de los monos.

Escrito por S. Perry. ¡Gracias a Tlaoli Fuentes Anaya por ayuda con la traducción!

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